Si bien las reacciones adversas a los medicamentos que se utilizan habitualmente en los tratamientos de fertilidad son muy poco frecuentes, es nuestra obligación y nuestra política de información explicarles cuáles son:

Conceptos generales:

Las distintas drogas que contienen gonadotrofinas son preparaciones purificadas de hormonas extraídas de orina de mujeres postmenopáusicas o bien, dependiendo del fármaco, se trata de gonadotrofinas totalmente puras, obtenidas sintéticamente a través de ingeniería genética. 

Las gonadotrofinas se usan más comúnmente en mujeres anovulatorias, quienes no responden adecuadamente al Citrato de clomifeno. Las gonadotrofinas también se utilizan para inducir el desarrollo folicular múltiple en mujeres sometidas a superovulación para practicar técnicas de reproducción asistida. La administración de gonadotrofinas generalmente resulta en crecimiento y maduración folicular. La aplicación de la hormona gonadotrofina coriónica humana se indica en el momento apropiado del ciclo (determinado por el tamaño de los folículos) para inducir la ovulación.

Precauciones:

Estos medicamentos pueden causar reacciones adversas de leves a severas, por lo que su uso deberá ser indicado y supervisado por médicos con entrenamiento en subfertilidad. Se deberá utilizar la mínima dosis efectiva para lograr el objetivo del tratamiento. El uso seguro y eficaz de las gonadotrofinas requiere o monitorear la respuesta ovárica mediante ecografías y, en algunas ocasiones, determinar los niveles séricos de estradiol. Previo a la autoadministración de las inyecciones, la paciente deberá prestar especial atención a las instrucciones específicas dadas por su médico.

No se conocen interacciones con otras drogas específicas.

Si por error se colocara una dosis mayor o menor a la indicada, consulte de inmediato a su médico. 

Los envases de diferentes presentaciones de gonadotrofinas deben conservarse a temperatura ambiente, por debajo de los 25º centígrados.

 

Reacciones  adversas: 

MUY FRECUENTES:

·      Quistes ováricos, que provocan un aumento del tamaño del ovario, lo que puede manifestarse en molestias abdominales.

·      Reacciones en el lugar de inyección (dolor, enrojecimiento, hematomas, hinchazón y/o irritación), por lo que se recomienda variar el sitio de inyección.

·      Cefalea. Por lo general responde de manera adecuada a la administración de calmantes de uso común, como el ibuprofeno o el paracetamol.

·      Embarazo múltiple. De cada 100 embarazos que se logran con el uso de gonadotropinas, 80 son simples y 20 son múltiples, siendo la mayoría gemelos. Los embarazos múltiples son de alto riesgo, especialmente si el número de fetos es alto, ya que presentan mayor frecuencia de trabajo de parto prematuro.

·      Fracaso de embarazo. La incidencia de aborto en mujeres con embarazos espontáneos es del 10 al 15%; los estudios indican un porcentaje levemente mayor en embarazos logrados por tratamientos de fertilidad.

FRECUENTES:

·      Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) leve o moderado. Se caracteriza por un crecimiento exagerado del ovario, acompañado de acumulación de líquido en la cavidad abdominal. La incidencia de este síndrome es de alrededor de 1,3%. La mayoría de los casos leves a moderados se resuelven con reposo en cama, en el domicilio de la paciente.

·      Dolor o distensión abdominal, náuseas, vómitos o diarrea.

·      Embarazo ectópico. En mujeres con enfermedad tubaria existe riesgo de embarazo ectópico, tanto si el embarazo es espontáneo como si se logra por tratamiento de fertilidad. Se ha descripto que la prevalencia de embarazo ectópico tras F.I.V. es del 2 al 5%, en comparación al 1 al 1,5% en la población general.

POCO  FRECUENTES:

·      Síndrome de hiperestimulación ovárica severo. En estos casos la acumulación de líquido involucra además la cavidad pleural y pericárdica, requiriendo tratamiento específico en el hospital. Si se logra el embarazo en este ciclo, el problema puede exacerbarse o durar más tiempo.

·      Defectos de nacimiento. Los defectos de nacimiento debido al uso de gonadotrofinas tienen la misma frecuencia que la población general sin el uso de las mismas.

RARAS:

·      Torsión ovárica, asociado a aumento moderado del ovario. Se desencadena generalmente por actividad física, coito o postingesta. El cuadro se manifiesta con dolor pelviano agudo, de comienzo súbito, y requiere resolución quirúrgica que puede imponer la extirpación del ovario comprometido.

·      Ruptura de quistes ováricos con el consecuente sangrado intraabdominal. Este cuadro puede requerir cirugía, comprometiendo la conservación del ovario.

MUY RARAS:

·      Tromboembolismo. Habitualmente asociado al síndrome de hiperestimulación ovárica severo, consiste en la formación de coágulos en las venas de las piernas o la pelvis. Ocasionalmente el coágulo puede migrar, alojándose en los pulmones y provocando dificultad respiratoria que comprometa la vida.

·      Reacciones alérgicas sistémicas leves (enrojecimiento, erupción o hinchazón facial). Los casos severos son extremadamente raros pero no pueden ser descartados.