Edad y fertilidad

La edad es un factor vital que influye en la posibilidad de concebir. Las tendencias sociales actuales han llevado a una postergación de la búsqueda de embarazo, lo que se ve reflejado en un aumento de la infertilidad y de los abortos espontáneos.
En su vida fetal (a las 20 semanas), la mujer tiene aproximadamente 5 millones de óvulos. Cuando nace, esos óvulos se redujeron a un millón y llega a la pubertad con 500 mil. Esta declinación es paulatina y se acentúa a los 37 años, cuando quedan aproximadamente 25 mil óvulos.
Por lo tanto, podemos decir que la edad por si sola tiene un impacto en la fertilidad, disminuyéndola de manera importante a partir de los 35 años de la mujer.

En este sentido, un estudio francés sobre parejas en las que los hombres no tenían espermatozoides (azoospermia), demostró una menor tasa de embarazo con semen de donante a mayor edad de la mujer. Es decir que no todas esas mujeres mayores de 35 años que buscaron un embarazo con espermatozoides donados lo consiguieron, lo que pone en evidencia la calidad de los óvulos a partir de esa edad.

Con el aumento de la edad también aumenta el riesgo de otras afecciones que pueden disminuir la fertilidad, como miomas, enfermedad de las trompas de Falopio y endometriosis. Las mujeres que han sido sometidas a cirugía ovárica, quimioterapia, radioterapia, tratamiento para endometriosis severa, las que son fumadoras o han tenido infección pelviana, o las que tienen una historia familiar fuerte de menopausia precoz, están en riesgo de desarrollar una disminución de su reserva de óvulos, por lo tanto de su fertilidad.

La declinación de la fertilidad relacionada con la edad se acompaña de un aumento significativo en el número de abortos espontáneos. Incluso en pacientes para las que se ha seleccionado un embrión de aspecto normal para realizar la Fertilización In Vitro (FIV), el porcentaje de alteración genética, en ese embrión de aspecto normal, aumenta con la edad. Lo mismo sucede con el número de abortos espontáneos.
Mientras que el número de abortos espontáneos luego de haber comprobado la presencia de latidos cardiacos en el feto es de 9  por ciento en menores de 33 años, en pacientes sometidas a FIV el aumento es progresivo hasta un 30 por ciento después de los 40 años.

En conclusión, es muy importante educar y advertir a las mujeres con deseo de embarazo sobre el impacto que tiene la edad en su fertilidad. Las mujeres mayores de 35 años deben ser estudiadas y tratadas exhaustivamente luego de 6 meses de no lograr embarazo, o antes, si hay alguna otra causa que lo justifique.